Ramón Bilbao no necesita presentación, desde que se fundó –cumplió 100 años en 2024– sus vinos han sido garantía de calidad en La Rioja, ampliando más tarde su radio de acción a otras DDOO. Mirto tampoco precisa de narrativa, uno de los vinos míticos de la bodega cuya primera añada vio la luz en 1999 como una declaración de intenciones del recién llegado Rodolfo Bastida como enólogo. Escogió el nombre de este arbusto perenne de flores blancas pues ese año hubo una helada que provocó el retraso de la vendimia apuntando, tal vez, malos augurios, sin embargo, uno de los viticultores sentenció que los años de buen mirto son también años de buen vino. El tiempo le dio la razón. Los viñedos de Mirto se ubican en ocho pueblos distintos cercanos a Haro con cepas de más de 90 años de edad. En cada añada se seleccionan cuidadosamente los mejores viñedos para su elaboración, este 2018 en concreto, procede del entorno del municipio de Villalba, a 650 m de altitud y en zonas límite de cultivo. Después de 18 meses de crianza en barrica nueva de roble francés y embotellado con mínima clarificación y filtración –siguiendo las tendencias actuales de elaboración con el fin de mantener las virtudes propias de la uva empleada– Mirto sigue siendo el vino que contribuyó decisivamente a forjar una nueva Rioja a través de un renovado clasicismo.
Vinos sinceros
Cruz de Alba se creó en 2003 gracias a la convicción de la familia Zamora de elaborar vinos únicos y de gran personalidad en Ribera del Duero. Buscaron un viñedo tan singular como la persona elegida para desempeñar el papel de enólogo, viticultor y gerente de la bodega, Sergio Ávila. En 2006, comenzó la viticultura orgánica y dos años después ya estaba gestionando el viñedo de manera biodinámica, obteniendo una expresión pura con el máximo respeto a la tierra. Gracias a su convicción y tesón, el viñedo y sus principales vinos obtuvieron la certificación Demeter, aval internacional para productos elaborados con agricultura biodinámica. Es la segunda bodega en España en obtener dicho sello. Cruz de Alba se elabora con uvas de una única finca de 40 hectáreas situada a una altitud de 700 m, que cuenta con vides de 60 años de antigüedad mientras que el resto del viñedo se fue plantando a lo largo de los años a partir de 1997. Este vino nace cuando se dan cuenta que la zona a la que llaman Fuentelún ofrecía uvas de distinguida personalidad, con una sensación carnosa, fresca, equilibrada y de singular carácter muy distinto al resto del viñedo, así, en 2012, decidieron dar la oportunidad a esas uvas de hablar con voz propia. Con el paso del tiempo se ha convertido en uno de los referentes de la bodega. Ambos vinos, guardados en óptimas condiciones, pueden disfrutarse hasta 2041.
Ramón Bilbao Mirto 2018
DOCa Rioja
Tinto –18 meses en barrica–
100% tempranillo
Vol. 14,5%
Picota granate. Intenso, complejo, sutiles apuntes a cereza, granada, zarzamora, nuez de macadamia, ahumados, vainilla, canela, pimienta negra, incienso, betún, cedro, tinta china, sotobosque. Carnoso, dotado de tensión, directo, envolvente, gran estructura y larguísimo final sápido de carácter frutal.
Ramón Bilbao Av. Santo Domingo de la Calzada, 34 Haro, La Rioja. bodegasramonbilbao.com
Cruz de Alba Fuentelún Reserva 2019
DO Ribera del Duero
Tinto reserva
100% tempranillo
Vol. 14,5%
Granate bien cubierto. Intenso, complejo, aromas a ciruela, mora, caja de puros, café, hojarasca, tofe, canela, vainilla, mentoles... Primario, muy bien estructurado, elegante, amplio, aterciopelado, con nervio y pertinaz retronasal fragante.
Cruz de Alba Camino Las Pozas, s/n Quintanilla de Onésimo, Valladolid. cruzdealba.es